Sant Joan, El Campello, Mutxamel y parte de Alicante cuentan con más de 1.200 regantes a los que ha afectado la avería del conducto.
LAURA MILLÁN Una fuga de agua es la causante de que, desde el sábado pasado, unos 1.200 regantes de Sant Joan, Mutxamel, El Campello y parte de Alicante no tengan el agua del trasvase que habían pagado para regadío. Esta situación ha obligado a los regantes a seguir utilizando el agua de la depuradora, que es de inferior calidad a la del trasvase del Tajo-Segura.
El Consejo de Ministros es el encargado de aprobar los trasvases. Más tarde, el sindicato central de regantes asigna a cada municipio la cantidad que le corresponde. A partir de ahí, es el municipio quien establece los litros que pertenecen a cada regante, según la superficie de la que disponen y del volumen que tenga del trasvase. Hace tres semanas se aprobaba en el Consejo de Ministros el último trasvase, que desde el sábado ha interrumpido el flujo por la rotura de una conducción de agua.
Esto no significa un grave problema para los regantes, ya que pueden seguir utilizando el agua de la depuradora con la que riegan normalmente. El principal inconveniente lo pueden sufrir aquellos que únicamente riegan con el agua del trasvase, y puede afectar al arbolado y a algún tipo de hortaliza. La situación no es grave, pero miembros de la comunidad de regantes defienden que "queremos regar con agua de buena calidad", además de que han pagado por unos recursos hídricos que no están utilizando. Les han anticipado que si, tras este contratiempo, les corresponden menos litros de los que acordaron recibir, se les compensará.
Las tareas de reparación de la conducción del trasvase se han iniciado con el vaciado de la tubería.
Y por el momento se calcula que serán necesarias unas dos semanas para que el trasvase llegue a los municipios de l´Alacantí. Mientras tanto, el agua depurada suplirá las necesidades de los regantes alicantinos.
Mutxamel también sufre cortes de agua potable
Esta no ha sido la única avería que ha habido en Mutxamel, ya que el lunes pasado se produjo una rotura en el canal de Villena que abastece de agua potable al municipio. Su alcaldesa, Asunción Llorens, explicó ayer que "ha causado el corte de agua en algunas urbanizaciones y parte del casco urbano, pero a partir de hoy a mediodía se espera que la situación vuelva a la normalidad". Durante los días en los que el conducto estaba inutilizable se ha empleado agua de los depósitos municipales.
A lo largo de la pasada noche, los depósitos se han ido llenando y, si han alcanzado la capacidad suficiente, los vecinos volverán a tener agua sobre el mediodía. Si no ha sido así, los cortes durarán más tiempo.
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