
En su lugar se levantará un centro social que acogerá el conservatorio
VICENTE FERRÁNDIZ Dos máquinas se llevaron por delante ayer la casa cuartel de la Guardia Civil contra la que ETA intentó atentar el 16 de septiembre de 1991 y que costó la vida a los policías locales José Luis Jiménez Vargas y Victor Puertas Viera, así como al conductor de la grúa que transportó el coche estacionado frente al cuartel hasta el depósito de vehículos donde explotó, Fernando Cebrián Cabezas.
El edificio, construido en el año 1932, estaba ubicado en la confluencia de la calle Francisco Martínez Orts y la Avenida Carlos Soler. Como consecuencia de este atentado, las madres y padres del colegio público "El Salvador", que se encuentra justo al lado, con una calle de por medio, solicitaron a las autoridades el cierre de la casa cuartel por el riesgo que constituía para los niños, ya que de haber explosionado el coche en el lugar previsto, el atentado podría haberse convertido en una auténtica masacre. La presión vecinal y el reagrupamiento de acuartelamientos que por esos años llevó a cabo la Dirección General de la Guardia Civil abocaron al cierre de este edificio en 1993, pasando la localidad a depender del puesto de Sant Joan que se denomina desde entonces con el nombre de las dos localidades. Posteriormente el edificio se utilizó como centro cultural, acogiendo también aulas y el comedor del vecino colegio "El Salvador", hasta que éste también fue clausurado por su traslado a un nuevo edificio.
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